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Jueves, 02 de marzo de 2006
Responsables técnicos y políticos consideran que no sólo parece muy difícil desmantelar la central de Las Caletillas, como contemplaba la Ley de Directrices para dejar sólo el centro de producción de Granadilla, sino que es posible que se necesite crear una más en el norte de la Isla para asegurar el suministro eléctrico.
E.C., S/C de Tenerife
Tenerife podría contar en el futuro con una tercera central de producción eléctrica en la zona norte de la Isla, que se sumaría a las que actualmente están en Granadilla de Abona y en Las Caletillas. Aunque durante un tiempo se habló del desmantelamiento de esta última y esa posibilidad incluso se recoge en la Ley de Directrices de Ordenación General y del Turismo de 2003, tanto desde el punto de vista político como técnico se considera que en la actualidad es algo imposible.
El director general de Industria y Energía, Juan Pedro Sánchez, confirmó que los planes energéticos para Canarias no descartan que en el futuro haya que instalar esa tercera planta de producción que asegure el suministro en la Isla, ya que sucesos como la tormenta tropical "Delta" han puesto de manifiesto la debilidad del sistema si falla alguna de las infraestructuras actualmente en funcionamiento.
Ese mismo riesgo, añadió, hace improbable poder eliminar la central de Las Caletillas, que es la que garantiza el suministro a buena parte de Tenerife, y especialmente al área metropolitana.
Sánchez señaló que la opción de una tercera central eléctrica no sólo se estudia para Tenerife, sino también para el norte de Gran Canaria, con el fin de completar el actual circuito formado por los centros de Jinámar y Juan Grande.
Posible alternativa
El Cabildo de Tenerife confirmó ayer también que esa posibilidad se está estudiando, aunque se trata aún de algo aún poco concretado, ya que no se sabe en qué lugar se podría instalar esa central eléctrica.
El vicepresidente de la institución y consejero de Turismo y Planificación, José Manuel Bermúdez, indicó que en este caso corresponde al Gobierno canario la decisión sobre si esa infraestructura es necesaria, pero debe hacerse de forma coordinada con el Cabildo, que es el que tiene las competencias en planificación territorial.
La responsable técnica de este área a nivel insular, Pía Oramas, confirmó que ha habido conversaciones en este sentido entre ambas administraciones, ya que se considera que el actual sistema energético en la isla de Tenerife es muy frágil, y o bien se cierra completamente el anillo eléctrico para asegurar el suministro por una u otra vía en caso de alguna avería, o será preciso instalar esa nueva central de producción.
Oramas señaló que el cierre completo del anillo es complejo, ya que en algunas zonas es necesario atravesar espacios protegidos, lo que plantea importantes problemas. No obstante, la otra opción no se plantea mucho más fácil, sobre todo si se tiene en cuenta que el norte de Tenerife está ya muy colmatado desde el punto de vista urbanístico, y sería complejo encontrar un enclave apropiado para una infraestructuras de estas características, que requiere de especiales condiciones.
Oramas resaltó que es algo todavía planteado en una fase muy inicial, pero "es una posibilidad que está ahí" y sobre la que habrá que analizar muchas cuestiones. Entre ellas, qué fuente energética se usa para producir la electricidad, ya que a parte del petróleo y la posibilidad de usar el gas si finalmente se construye el puerto de Granadilla, el Cabildo considera que habría que introducir también energías alternativas, al menos para producir una parte de lo que salga de esa nueva central.
Central de Las Caletillas
Sobre el desmantelamiento del centro de Las Caletillas, Oramas señaló también que aunque está recogido en la Ley de Directrices, los expertos señalan que es algo impensable si se quiere asegurar el abastecimiento.
La directriz 36 incluida en el capítulo sobre energía de las Directrices de Ordenación general señala claramente que "en el caso de las centrales de producción energética de Jinámar, en Gran Canaria, y Candelaria, en Tenerife, los planes territoriales especiales correspondientes establecerán el plazo en que dichos centros deberán abandonar su función generadora".
El Ayuntamiento de Candelaria llegó a aprobar en el año 2003 una propuesta de apoyo al desmantelamiento de la central de Unelco, estableciendo para ello un plazo de diez años. La compañía eléctrica, sin embargo, señaló desde el principio que se trataba de un plan inviable.
Fuente: El Dia (02 marzo 2006)
Por: tagoror achinech | Política y Sociedad | Comentarios (0) | Referencias (0)
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