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Martes, 24 de enero de 2006
Opinión de: Alberto Rodríguez Álvarez
Uno se imagina lo mal que lo debe estar pasando Marisa Tejedor Salguero -profesora de prestigio en la ULL- cuando se ve obligada a entrar en el lenguaje político y, haciendo caso omiso de la pedagogía como herramienta en el aula, nos obliga a leer entre líneas de su discurso para tratar de sacar algo en claro sobre aquello que quiere o no quiere decirnos. Porque, al parecer, de eso se trata. Se trata de decir y desdecirse, de contar las verdades a medias, y procurar, por encima de todo, que a gran parte de la opinión pública le asalte la confusión. Marisa Tejedor Salguero, consejera de Industria Comercio y Nuevas Tecnologías, participó junto al presidente del Cabildo tinerfeño en una conferencia bajo el nombre de Islasolar y en la misma, a pesar de dejar claro que las llamadas energías limpias no son una alternativa para Canarias, dio a conocer una serie de cifras referidas a las energías fotovoltaica y solar térmica -nada ha salido publicado de la energía eólica- así como el ahorro que su concurso ha determinado en el consumo de petróleo, que enmascaran la realidad energética de las Islas. Tiende confundir afirmar, como hace la Consejera, que quiere reducir un 78 por ciento la dependencia del petróleo en 2012, y no decir que esto sólo va a ser posible a través de la utilización del gas natural -otro combustible fósil, aunque menos contaminante- y no de las energías alternativas. Sin embargo, debemos agradecerle, por lo que pueda tener de aclaratorio para los que siguen pensando -desde el error manifiesto- que las Islas podrían ignorar al petróleo y al gas, que haya asegurado que la reducción en el consumo, no del petróleo sino de los productos obtenidos por la destilación fraccionada del mismo -fuel y gasoil, preferentemente-, en un 78 por ciento sólo va a ser posible si contamos con el gas como combustible alternativo. De ahí ese as en la manga para convencer y convencernos de la necesidad de un puerto en Granadilla. Otro dato que consideramos relevante, a pesar de que aparezca en el medio de un texto lleno de cifras, es que en las Islas hay instalados menos de 0,5 megavatios -500 kilovatios- de energía fotovoltaica. Esto supone, para que nos entendamos más y mejor, que para potencias de contratación con la compañía suministradora de 5.500 vatios -una potencia de contratación muy al uso- sólo podríamos alimentar a 91 viviendas. Con respecto a la energía solar térmica decir que ya no estamos hablando de electricidad. Y no hablamos de electricidad porque esta energía lo único que hace es calentar el agua destinada al saneamiento y permitir que nos ahorremos el gas butano o la energía eléctrica para el agua de la ducha. De los molinos, aunque se considere pasado el año de El Quijote, ya hablaremos. Y terminar recordando, por lo que tiene de convincente y porque por aquellas fechas Marisa Tejedor no ocupaba su actual cargo, que con las llamadas energías limpias no pudo ser resuelta la alimentación a un semáforo en El Hierro ni la de un pequeño grupo de viviendas en Chinamada. Y aquí no hay más, estos son los mimbres y con estos mimbres estamos condenados a elaborar la cesta y a poner a la altura del betún a tanta demagogia y a tantas mentiras.
Fuente: La Opinión de Tenerife (24 enero 2006)
Por: tagoror achinech | Medio Ambiente | Comentarios (0) | Referencias (0)
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