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Lunes, 09 de enero de 2006
ELMUNDO.ES
MADRID.- Desde hace una década, un proyecto del Instituto de Energía Solar de la Universidad Politécnica de Madrid hace posible que, sólo en Marruecos, más de 45.000 personas que viven en el desierto dispongan de agua potable para beber. La solución ha sido instalar sistemas fotovoltáicos en 52 localidades de Marruecos, Argelia y Túnez.
El programa, que ha sido promovido y coordinado por el Grupo de Sistemas del Instituto de Energía Solar que dirige Eduardo Lorenzo, se inició hace ya cuatro años y ha puesto en marcha sistemas fotovoltaicos de agua potable para uso humano y ganadero, así como para riego agrícola, por un importe total de 2,3 millones de euros.
En el marco de este programa, la localidad de Quarzazate, considerada la "puerta del desierto", en Marruecos, ha acogido el seminario "Implantación de un Programa Fotovoltaico de Bombeo y de Purificación de Agua en los países del Mediterráneo", así como la visita a varias de las instalaciones ya realizadas entre las actuaciones del programa MEDA-SMAP4 de la Unión Europea, principal financiador de los proyectos. El programa también ha contado con apoyo financiero de la AECI y se ha desarrollado en colaboración con grupos locales como la Asociación Tichka, en Marruecos, el ANME, en Túnez y el CDRE en Argelia.
Organizado por la Asociación Tichka, el seminario ha reunido a un importante número de participantes provenientes de países del Magreb y del África subsahariana, ligados a la implantación de las energías renovables en las acciones de combate de la pobreza en el medio rural africano, que representaban tanto a centros de investigación y administraciones públicas, como a entidades procedentes del mundo empresarial y de la sociedad civil.
En el encuentro, además de considerarse las alternativas técnicas o las relativas al marco económico y financiero, se ha puesto de manifiesto la importancia de los procesos de participación en la configuración inicial, en la implantación y en la sostenibilidad a largo de las soluciones adoptadas.
La presencia en la zona de la Universidad Politécnica de Madrid, a través del Instituto de Energía Solar, se mantiene desde hace más de diez años y, además de su impacto social (hoy, sólo en Marruecos, más de 45.000 personas beben del agua suministrada por dichos sistemas fotovoltaicos), ha permitido investigar sobre las especificaciones técnicas y los procedimientos de control de calidad que deben cumplir estas instalaciones en el marco de programas de electrificación rural descentralizada.
Fuente: El Mundo (09 enero 2006)
Por: tagoror achinech | Energías Alternativas | Comentarios (0) | Referencias (0)
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