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Lunes, 29 de agosto de 2005
Organizaciones confesionales y otras entidades de la comunidad escolar se aprestan a movilizarse contra el proyecto de Ley Orgánica de la Educación (LOE), aprobado en julio, en un momento en que el diálogo entre el Ejecutivo y la Conferencia Episcopal sobre la asignatura de religión está suspendido.
COLPISA, Madrid
El Gobierno tendrá que afrontar un "otoño caliente" en el terrero educativo. Organizaciones confesionales y otras entidades de la comunidad escolar se aprestan a movilizarse contra el proyecto de Ley Orgánica de la Educación (LOE), aprobado en julio por el Consejo de Ministros. El diálogo entre el Gobierno y la Conferencia Episcopal para tratar de llegar a una solución de consenso en torno a la asignatura de religión se halla suspendido y los actores que lo protagonizan dudan incluso de su utilidad.
La Confederación Católica de Padres de Alumnos (Concapa) piensa presentar batalla contra una ley que tilda de "negligente" y cuajada con prisas. Su presidente, Luis Carbonel, alentará protestas a la vuelta del verano en la creencia de que el Gabinete de Rodríguez Zapatero, llevado por su "despotismo", quiere imponer a los padres el centro y la ideología en los estudios de sus hijos.
La marcha, para la que aún no hay convocada una fecha, tendrá una participación masiva, según pronostica Carbonel, quien ve en el Gobierno la voluntad de imponer un "adoctrinamiento ideológico de signo laicista".
En el empeño por defender la libertad de enseñanza, la Concapa y las organizaciones afinen encuentran el apoyo del PP, que no dudará incluso en estar presente en la manifestación contra la reforma educativa del Gobierno si es invitado. Uno de los defectos más graves que ven los populares en la norma es que contribuye a perpetrar la "desvertebración del sistema educativo". Y es que el texto que aprobó el Consejo de Ministros en julio sigue manteniendo una regulación sobre los contenidos mínimos que, a juicio de los populares, contribuye a la disgregación del currículum escolar.
El partido de la oposición sostiene que el proyecto supone una vuelta atrás y plantea una engañosa equidad que repercutirá muy negativamente en los sectores más desfavorecidos. Eugenio Nasarre, portavoz de Educación del PP en el Congreso, arguye que la norma "devalúa el esfuerzo y suprime las pruebas hasta los 16 años".
Inconstitucionalidad
Los populares no descartan presentar un recurso de inconstitucionalidad contra la LOE, pero en caso de acudir a los tribunales lo harían después del debate parlamentario. Aunque la jerarquía eclesiástica no quiere aparecer al frente de la pancarta contra la LOE, sí ve con buenos ojos que los católicos laicos hagan valer sus derechos y luchen contra una norma que, según el vicepresidente del Episcopado, Antonio Cañizares, tiene ribetes totalitarios. A los obispos no les gusta una ley que, a su entender, no respeta la iniciativa social e invade esferas propias de la vida privada. No en vano, un informe jurídico encargado de la Conferencia Episcopal concluye que algunos artículos de la ley son incompatibles con la Constitución y los acuerdos Iglesia-Estado.
A pesar de la beligerancia de algunos prelados, otros destacados miembros de la Conferencia Episcopal son partidarios de que la Iglesia adopte un tono mucho más comedido, con el fin de que la institución permanezca ajena a las luchas partidarias. Esta visión más moderada no quita para que la mayoría de los obispos estén muy descontentos con el departamento que dirige María Jesús San Segundo.
Fuente: El Día (28 de agosto de 2005)
Por: tagoror achinech | Educación pública | Comentarios (0) | Referencias (0)
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